Mallorca ha reforzado su posicionamiento en el mapa cinegético nacional al apostar por el turismo de caza como un valor estratégico para la economía insular. El Consell de Mallorca ha trasladado este mensaje el 21 de marzo de 2026 en la Feria Cinegética celebrada en IFEMA, donde ha promocionado el potencial del boc balear como uno de sus principales activos.
La institución ha acudido al evento con un expositor propio en el que destaca un ejemplar naturalizado de esta especie única, con el objetivo de atraer a cazadores internacionales de alto poder adquisitivo, un perfil que consideran clave para dinamizar la economía local durante todo el año.
El boc balear como motor económico
El eje central de la estrategia del Consell gira en torno al Capra aegagrus hircus balear, una especie exclusiva de la isla cuya caza genera un impacto económico relevante gracias a la llegada de cazadores extranjeros.
Según recoge EL Diario de Mallorca, desde la institución insular se subraya que este modelo combina la actividad cinegética con otros sectores como la hostelería, la gastronomía y el turismo rural, contribuyendo a diversificar la oferta turística de Mallorca más allá de la temporada estival.
Durante la feria, el conseller de Medio Ambiente, Medio Rural y Deportes, Pedro Bestard, destacó el papel de este tipo de eventos como plataforma para posicionar la isla en el mercado cinegético internacional y reforzar la imagen de la caza como actividad ligada a la naturaleza y la conservación.

Gestión, conservación y promoción del territorio
El Consell también ha puesto en valor el sistema de gestión cinegética implantado en la isla, basado en el control poblacional y la sostenibilidad. Actualmente, Mallorca cuenta con 15 cotos certificados de caza mayor, que abarcan unas 10.000 hectáreas, donde se realiza un seguimiento continuo de las poblaciones. Este modelo permite garantizar el equilibrio de las especies y preservar una variedad considerada de gran valor histórico y biológico.
Además, la presencia en la feria ha servido para impulsar acciones promocionales, como el sorteo de una jornada de caza de boc balear en finca pública, así como la difusión de material divulgativo orientado a poner en valor la identidad rural mallorquina.
El Consell defiende que la caza, en este contexto, actúa como una herramienta eficaz para la gestión del territorio y la conservación de la biodiversidad, al tiempo que genera riqueza y actividad económica en el medio rural.
