Una madre cazando con su hijo.

La RFEC anuncia una respuesta frontal ante el intento de prohibir la presencia de menores en la caza

La posible reforma legal impulsada por el Ministerio de Juventud e Infancia para impedir que los menores de edad asistan o participen en jornadas de caza ha encendido todas las alarmas en el sector cinegético. La iniciativa, que se articularía mediante una ampliación de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), ha sido recibida como un ataque frontal a la continuidad de la caza en España.

Ante este escenario, la Real Federación Española de Caza ha anunciado que movilizará todos sus recursos jurídicos, políticos y sociales para frenar un proyecto que afectaría directamente a más de 500.000 cazadores y a miles de familias vinculadas a la actividad cinegética en el medio rural.

Una iniciativa sin respaldo técnico ni datos objetivos

Desde la RFEC denuncian que la propuesta promovida por el departamento que dirige Sira Rego se fundamenta en la supuesta exposición de los menores a riesgos físicos, psicológicos y emocionales durante las jornadas de caza, sin aportar estudios científicos ni datos contrastados que avalen estas afirmaciones.

El sector cinegético considera que se trata de un planteamiento ideológico y ajeno a la realidad del campo español, que ignora décadas de convivencia normalizada entre la actividad cinegética y la educación de los menores en entornos rurales, siempre bajo la supervisión de adultos y con estrictas normas de seguridad.

Movilización política en todos los niveles

La federación ha confirmado que solicitará información detallada y oficial sobre el alcance real del proyecto legislativo al Ministerio de Juventud e Infancia, al tiempo que iniciará una ronda de contactos políticos a nivel autonómico, nacional y europeo para trasladar la preocupación del colectivo.

Un niño cazando junto a su padre.
Un niño cazando junto a su padre. © Shutterstock

Desde la RFEC equiparan la gravedad de esta iniciativa a otros intentos regulatorios recientes que provocaron una respuesta masiva del mundo rural, como el proyecto de Ley de Bienestar Animal, que el 20 de marzo de 2022 desembocó en una de las mayores movilizaciones del sector cinegético en Madrid, con más de 800.000 manifestantes llegados de toda España.

El relevo generacional, en el centro del debate

Uno de los aspectos que más inquieta al sector es el impacto directo que tendría la prohibición sobre el relevo generacional, considerado esencial para la supervivencia de la caza y para el cumplimiento de los objetivos de conservación y gestión de la fauna silvestre.

La RFEC recuerda que la caza no es solo una actividad recreativa, sino una herramienta de gestión reconocida institucionalmente, con un fuerte arraigo social y cultural en amplias zonas rurales. Impedir el contacto de los menores con esta realidad supondría, según la federación, desvincular a las nuevas generaciones del medio natural y de una tradición transmitida históricamente en el ámbito familiar.

Advertencia de un conflicto abierto con el sector cinegético

El presidente de la RFEC, Josep Escandell, ha apelado públicamente al sentido de la responsabilidad del Ejecutivo y a su compromiso con la estrategia nacional cinegética, aprobada con un amplio respaldo parlamentario. Desde la federación advierten de que, si la iniciativa prospera, se abrirá un conflicto de gran magnitud con uno de los colectivos más representativos del mundo rural.

La organización insiste en que no aceptará medidas que limiten la libertad de las familias para educar a sus hijos conforme a sus valores, ni decisiones que comprometan el futuro de una actividad que consideran clave para la biodiversidad, la economía rural y la cohesión territorial.

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