El Gobierno federal de Alemania ha aprobado una reforma legislativa que supone un cambio importante en la gestión del lobo (Canis lupus) y su convivencia con la ganadería extensiva. El Ejecutivo ha decidido incluir a la especie dentro de la Ley Federal de Caza (Bundesjagdgesetz), una medida que permitirá actuar con mayor claridad jurídica en las zonas donde el depredador está causando daños al ganado.
La reforma fue impulsada por el ministro federal de Agricultura, Alimentación y Comunidad, Alois Rainer, y responde al aumento de conflictos entre la expansión del lobo en Europa y la actividad ganadera tradicional. El objetivo es establecer normas homogéneas y un marco legal claro que permita gestionar la especie sin poner en riesgo su conservación.
El principio central de la nueva normativa es mantener como prioridad la protección preventiva del ganado, mediante ayudas para cercados, vallados electrificados o perros guardianes. Sin embargo, cuando estas medidas no sean suficientes o resulten inviables por las características del terreno, la ley permitirá la eliminación legal y controlada de ejemplares problemáticos.
Gestión regional del lobo y temporada de control
La incorporación del lobo a la legislación cinegética alemana permitirá a los estados federados (Länder) participar activamente en la gestión de la especie. En aquellas regiones donde exista alta densidad de lobos y un estado de conservación favorable, las autoridades podrán aprobar planes de gestión poblacional adaptados a cada territorio.
Entre las medidas previstas se contempla incluso una temporada de control entre el 1 de julio y el 31 de octubre, siempre bajo supervisión administrativa y con criterios técnicos. El Gobierno insiste en que no se trata de una liberalización general de la caza del lobo, sino de intervenciones selectivas destinadas a reducir daños al ganado.
Cuando se demuestre que un lobo ha superado las medidas de protección y ha provocado ataques —con animales heridos o muertos—, su eliminación podrá autorizarse con mayor rapidez y seguridad jurídica.
Territorios donde proteger el ganado es casi imposible
Uno de los aspectos más relevantes de la reforma es el reconocimiento de zonas donde la protección preventiva del ganado resulta extremadamente difícil o inviable.
Entre los ejemplos citados por el propio ministerio se encuentran las regiones alpinas, con fuertes pendientes y pastos de montaña, así como determinadas áreas costeras o diques donde la instalación de cercas resulta complicada. En estos territorios, los gobiernos regionales podrán autorizar intervenciones preventivas contra lobos para evitar ataques recurrentes.
El Ejecutivo alemán subraya que la ganadería extensiva forma parte del paisaje cultural del país, desde los diques del norte hasta los pastos alpinos del sur, y considera necesario garantizar su viabilidad económica y social.
Más lobos y más ataques al ganado
La decisión del Gobierno alemán se enmarca en el crecimiento de la población de lobos en Europa durante la última década. Según datos oficiales, el número de ejemplares en el continente ha pasado de unos 11.200 en 2012 a más de 20.300 en 2023.
En Alemania se contabilizan actualmente 209 manadas, concentradas principalmente en los estados de Brandeburgo, Baja Sajonia y Sajonia.
Este aumento de población se ha traducido también en más conflictos con la ganadería. Solo en 2024, cerca de 4.300 animales de granja —principalmente ovejas y cabras— murieron tras ataques de lobo, en algunos casos incluso pese a existir medidas de protección.
Evaluación futura y límites legales
La reforma mantiene los límites establecidos por la legislación europea sobre protección de especies. Por ejemplo, seguirá prohibido el comercio o la exhibición de trofeos de lobo en Alemania.
Además, el Gobierno federal se ha comprometido a presentar un informe de evaluación al Bundestag dentro de cinco años, con el fin de analizar si las medidas adoptadas han sido eficaces o si es necesario introducir nuevos cambios.
Como complemento a la reforma, el Ejecutivo también creará una mesa redonda sobre “Bosque y Vida Silvestre”, en la que participarán administraciones, asociaciones forestales, organizaciones ambientales y entidades cinegéticas para abordar los conflictos entre fauna salvaje, gestión forestal y actividades humanas.

