La caza vuelve a situarse entre los deportes más practicados de nuestro país, y lo hace con cifras contundentes. Según el último informe elaborado por Deloitte para la Fundación Artemisan, la caza es el tercer deporte con más licencias federativas en España, solo superado por el fútbol y el baloncesto. En total, 330.423 cazadores federados en activo.
Pero el dato no queda ahí. A cierre de 2023, el estudio contabiliza además 891.889 licencias autonómicas de caza en vigor y otras 17.624 de carácter interautonómico, lo que eleva la participación real del sector a cifras muy por encima de otros deportes tradicionalmente implantados como el golf, el pádel o el tenis.
Un tejido asociativo clave en el medio rural
La fuerza de la caza no se explica solo por sus números. Detrás de estas cifras hay 6.308 entidades federadas —entre sociedades y clubes— que organizan, promueven y dinamizan la actividad cinegética en todo el territorio. Muchas de ellas son el principal motor asociativo en municipios rurales, donde los cazadores representan el colectivo más cohesionado y con mayor arraigo local.

Estas asociaciones no solo sostienen la práctica deportiva, sino que canalizan valores de convivencia, conservación y desarrollo rural, configurando un modelo social que va mucho más allá del simple hecho cinegético.
La Real Federación Española de Caza y sus 17 federaciones autonómicas juegan un papel decisivo en esta estructura, dotando al mundo cinegético de una organización ejemplar dentro del panorama deportivo nacional.
Andalucía, líder nacional en licencias federativas
El estudio también detalla el peso autonómico de las licencias. Andalucía encabeza el ranking nacional, con 87.737 cazadores federados. Le siguen la Comunidad Valenciana (35.388) y Extremadura (33.516), lo que refleja con claridad el arraigo de la caza en regiones con fuerte tradición cinegética y rural.
Este liderazgo andaluz pone en valor el trabajo de la Federación Andaluza de Caza, una de las más activas en la defensa del modelo social frente a los retos actuales del sector.
Un esfuerzo sostenido por la divulgación
Más allá de los números, el estudio de Deloitte subraya también el papel educativo y divulgador que desempeñan las federaciones. Más del 70 % de ellas organizan jornadas de divulgación cinegética, con una media de 10,8 actividades al año que alcanzan a más de 1,5 millones de personas.
Estas acciones, que suponen una inversión media de 18.369 euros por federación, demuestran un compromiso firme con la transparencia, la formación y la conexión entre caza y sociedad.
La caza, lejos de ser un reducto aislado, sigue ganando peso como práctica deportiva, cultural y social, anclada en el territorio y con un modelo organizativo que ya quisieran muchos otros deportes en España.

